La inflamación mantiene la salud del organismo, pero las respuestas inflamatorias sin resolver pueden distorsionar la homeostasis de los tejidos y causar enfermedades. Un equipo de investigadores europeos estudia los mecanismos fisiológicos que permiten resolver la inflamación para tratar enfermedades inflamatorias crónicas.
La inflamación es una respuesta compleja del sistema inmunológico cuyo
cometido es deshacerse de estímulos nocivos, incluidos los agentes
patógenos. La inflamación crónica patológica se ha asociado con muchas
patologías, como el cáncer, la neurodegeneración y muchas enfermedades
autoinmunes.
El objetivo del proyecto financiado por la Unión Europea
TIMER (Targeting novel mechanisms of resolution in inflammation) es identificar y validar nuevas moléculas que participan en la resolución de la inflamación. El estudio TIMER se fundamenta en la resolución de la inflamación, no en el bloqueo pasivo de mediadores proinflamatorios.
A través de moléculas naturales o sintéticas «prorresolutivas» (pro-resolving), los socios se centrarán en dos vías de inflamación principales, a saber, los sistemas TLR (receptor tipo toll) y de quimiocinas. Las quimiocinas atraen leucocitos a los puntos de inflamación, donde se activan por los macrófagos o las células dendríticas a través de los TLR.
Hasta ahora, los investigadores han dado a conocer tres mecanismos diferentes que controlan la inflamación. Por ejemplo, la molécula TIR8 promueve la resolución de la inflamación mediante el bloqueo de las vías TLR y las quimiocinas. También se encontró que la resolución de la inflamación depende de las moléculas de ARN micro y de las moléculas metabólicas.
Los socios se esforzaron en hallar formas de resolver la inflamación en forma de péptidos sintéticos o naturales y agonistas de unión a TLR. Algunos de estos han arrojado resultados prometedores en modelos preclínicos y su eficacia está siendo evaluada con mayor detalle en un estudio clínico con humanos. Los científicos ya han demostrado la inocuidad de TMX-101, un agonista de TLR7 en estudios de fase I. Además, estudian la eficiencia de dos anticuerpos experimentales anti CXCL10 dependientes de pH en seres humanos.
Al arrojar luz sobre los mecanismos que resuelven la inflamación, el estudio TIMER propone utilizar tanto moléculas endógenas como exógenas que puedan regular el proceso inflamatorio. La información generada puede ser empleada para el diseño de nuevas terapias y fármacos prorresolutivos que puedan aliviar los efectos perjudiciales de la inflamación crónica.