
Los ciberdelincuentes no se detienen en ninguna frontera, pero cada país europeo los combate a su manera. El proyecto CYCLOPES, financiado por Horizonte 2020 entre 2021 y 2026, reunió a policías de toda Europa para compartir herramientas en lugar de inventar dos veces la misma solución. De uno de sus talleres salió incluso una iniciativa que ya ha bloqueado más de mil webs fraudulentas — y al final puedes comprobar si tienes olfato para seguir la pista a los delincuentes de la red.
Un fraude en línea puede lanzarse desde un país y hacer daño en otro. Para los ciberdelincuentes las fronteras apenas existen; para las fuerzas de seguridad, en cambio, siguen marcando competencias, leyes y costumbres de trabajo. Por eso la lucha contra este tipo de delitos exige colaborar a escala internacional y sumar al sector público, al privado y a la comunidad investigadora.
«La ciberdelincuencia evoluciona rápidamente, lo que exige que las fuerzas del orden se adapten continuamente a las nuevas tecnologías y métodos delictivos», explica Rashel Talukder, al frente de la Plataforma Polaca para la Seguridad Nacional, que coordinó el proyecto CYCLOPES. Y señala el problema de fondo: «Los métodos varían de un país a otro en Europa, por lo que existe el riesgo de que nuestros esfuerzos para combatir la delincuencia se fragmenten, lo que provocaría una duplicación de esfuerzos y la pérdida de lecciones que podríamos aprender; y por eso, es necesaria la cooperación».
CYCLOPES (Fighting Cybercrime – Law Enforcement Practitioners' Network) funcionó del 1 de mayo de 2021 al 30 de abril de 2026 dentro del programa Horizonte 2020. Su presupuesto, 3 499 881,25 euros, lo financió íntegramente la Unión Europea. La idea no era diseñar soluciones desde un despacho, sino partir de la experiencia diaria de los agentes.
«Queríamos escuchar directamente a quienes trabajan sobre el terreno, en primera línea de la labor que se lleva a cabo para hacer frente a la amenaza», resume Talukder. Con ese objetivo, el proyecto organizó quince talleres presenciales con fuerzas de seguridad europeas.
Los encuentros se centraron en cinco ámbitos concretos:
En cada uno de ellos se trataba de poner en común conocimientos y experiencias, para que ningún cuerpo policial tuviera que empezar de cero.
Uno de los resultados más prácticos del proyecto es una base de datos de herramientas utilizadas por las fuerzas de seguridad europeas. Talukder la describe así: «En realidad, es como una biblioteca. Si una autoridad se encuentra con un problema, puede consultar la base de datos para ver si otra ya ha abordado la misma cuestión y de qué manera».
La lógica es sencilla: si un problema ya se resolvió en otro país, no tiene sentido invertir tiempo y dinero en resolverlo otra vez.
El mejor ejemplo de cómo un intercambio de ideas se convierte en resultados reales llegó de un taller celebrado en Estocolmo. Allí, representantes de la policía federal belga y del instituto neerlandés TNO debatieron sobre estrategias para detectar el «phishing» de forma proactiva e intercambiaron conocimientos y experiencias prácticas.
De esa conversación surgió PhishNemo, una iniciativa galardonada que ha bloqueado aproximadamente 1600 sitios web de «phishing» maliciosos y ha protegido a más de 120 000 víctimas potenciales. «Esto demuestra cómo la colaboración entre expertos de diferentes organizaciones y países puede generar un impacto duradero más allá de los objetivos formales de un proyecto», subraya Talukder.
A lo largo de su vida útil, CYCLOPES elaboró más de cien informes, entre ellos análisis anuales de prospectiva. Estos trabajos abordan temas como la red oscura o la computación cuántica y buscan anticipar qué necesitarán en el futuro quienes investigan los delitos en la red.
Durante todo ese tiempo, CYCLOPES cooperó de forma constante con las organizaciones europeas que luchan contra la ciberdelincuencia: Europol, la DG de Asuntos Internos de la Comisión Europea, EACTDA, ECTEG y EJCN.
El cierre formal del proyecto no pone punto final a la colaboración. La red CYCLOPES seguirá funcionando, y la Plataforma Polaca para la Seguridad Nacional continuará encargándose de su secretaría. «Más allá de los resultados técnicos, CYCLOPES ha demostrado que la confianza, las relaciones personales y las redes profesionales a largo plazo siguen siendo fundamentales para el éxito», afirma Talukder. Y mira hacia delante: «Tenemos la intención de hacer todo lo posible para garantizar que, de cara al futuro, las actividades de investigación e innovación respondan directamente a las necesidades operativas».
Frente a delincuentes que ignoran las fronteras, CYCLOPES apostó por algo aparentemente simple: que los policías europeos hablaran entre sí. Quince talleres, una base de datos compartida, más de cien informes y una iniciativa como PhishNemo muestran que compartir conocimientos evita duplicar esfuerzos y protege a personas reales. Y la red, lejos de desaparecer con el proyecto, sigue trabajando.
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